ENLACE ELECTRÓNICO A CURSOS

de Marco Velázquez

1959-1972. La guerrilla en Guerrero. Genaro Vázquez

No Comments »

La guerrilla de Genaro Vázquez fue combatida por el Ejército Mexicano, que primero penetró en la Costa Grande de Guerrero pretextando acciones sociales y luego emprendió una guerra de baja intensidad contra la insurgencia armada de Vázquez y Lucio Cabañas. Al mismo tiempo, las autoridades mexicanas negaron la existencia de los grupos insurgentes, aunque posteriormente no les quedó otra alternativa que reconocer el problema.

El 11 de noviembre de 1966, Genaro es detenido por la policía de Guerrero, a las puertas de la Central Campesina Independiente, en la ciudad de México y conducido a Chilpancingo, capital de Guerrero. Estuvo preso en la cárcel de Iguala, de donde es liberado por un comando armado, el 22 de abril de 1968, mientras era transportado por la policía para ser atendido en el centro de salud. Su grupo realizó diversos combates y secuestros, con rescate. Genaro era un hombre con una mayor preparación política e ideológica que Lucio.

Un gran misterio rodea la muerte del entonces comandante Genaro Vázquez. En la madrugada del 2 de febrero de 1972, el auto en el que viajaba, acompañado del segundo al mando de la ACNR José Bracho Campos y otros tres militantes, se estrelló contra el alerón de un puente en la carretera México-Morelia. Según la versión oficial, murió en el Hospital Civil de Morelia por fractura en el cráneo debida a la contusión sufrida en el choque. Sin embargo, quienes viajaban con él aseguran que sus heridas no eran de gravedad y que lo más probable es que los soldados, al conocer su identidad, lo ultimaran ahí mismo o lo dejaran morir.

El 3 de febrero la noticia de su muerte era ya conocida en todo el país. Ese día, sus restos arribaron a San Luis Acatlán, el pueblo que lo vio nacer en 1931. Por la tarde, alrededor de 150 estudiantes marcharon por las calles de Chilpancingo lanzando vítores en su nombre. Fue sepultado el día 4 en su pueblo natal ante una concurrencia de más de 2,000 personas.

Para saber más:

Manifiesto de la Asociación Cívica Guerrerense

Guerra en el paraíso/Carlos Montemayor (Fragmento)

***

Canción de Oscar Chávez en razón de la muerte de Genaro Vazquez en 1972

1942-1962. Jaramillismo

No Comments »

El jaramillismo, que toma su nombre por el líder Rubén Jaramillo, fue una de las más importantes movilizaciones campesinas del siglo XX; incluyó la defensa de ejidatarios y pequeños productores, movilizaciones electorales, lucha guerrillera y tomas de tierra. La lucha jaramillista empieza en 1942, a raíz de una huelga en el ingenio azucarero de Zacatepec donde obreros y campesinos se unieron para exigir respeto a sus derechos. Jaramillo, uno de los principales líderes de la huelga, fue perseguido por los pistoleros del gerente. Decidió, junto con decenas de campesinos, que era el momento de retomar las armas enterradas desde la Revolución. La lucha de Jaramillo duró casi dos décadas y media hasta que en 1962 Jaramillo y su familia fueron asesinados cruelmente durante el gobierno de López Mateos.

Tanalís Padilla

Rubén Jaramillo

Reseña sobre el libro de Tanalís Padilla: Rural Resistance in the Land of  Zapata: The Jaramillista Movement and the Myth of the Pax Priísta, 1940-1962.

1961. Movimiento de Liberación Nacional

No Comments »

En América Latina proliferaron también los movimientos de liberación nacional –la descolonización había tenido lugar en el siglo XIX–, pero en la segunda mitad del siglo XX la lucha se desarrolló contra las agresiones armadas imperialistas y el neocolonialismo económico avasallante de Estados Unidos. La Revolución Cubana se inició bajo la denominación del Movimiento de Liberación Nacional, los tupamaros de Uruguay asumieron igual nombre; la resistencia armada en Guatemala y la izquierda panameña también lo hicieron. En ese contexto, en 1961 y bajo los auspicios del General Lázaro Cárdenas, simpatizante de la Revolución Cubana, diversas organizaciones, grupos y personalidades de izquierda, entre las que se encontraban Heberto Castillo, Cuauhtémoc Cárdenas, Luis Villoro, Eli de Gortari, Salvador Novo, Víctor Rico Galán y Fernando Benítez, entre otros, crearon el Movimiento de Liberación Nacional, de corta existencia. Las elecciones por la sucesión presidencial de 1964 abrieron en el seno del naciente movimiento contradicciones que llevaron a su prematura liquidación.

*

Manuel Terrazas, Martha Borquez, Manuel Marcué Pardiñas, González Pedrero, López Cámara, Gral. Lázaro Cárdenas del Río, Alonso Aguilar Zinzer, García Tellez, Garzón, Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, Adelina Zendejas, Lic. Magallón, Heberto Castillo Martínez, Clementina Batalla de Basols.
*
*

Sitios relacionados:

Programa del Movimiento de Liberación Nacional

Lázaro Cárdenas y el Movimiento de Liberación Nacional

1948. Charrismo sindical: el gran golpe al movimiento obrero

No Comments »

Manifestación en el zócalo contra la devaluación del peso  y la carestía

Tras la devaluación de 1948 los sindicatos ferrocarrilero, petrolero, minero metalúrgico, de telefonistas y la Coalición de Sindicatos Industriales llaman a un paro general en el Distrito Federal para contrarrestar la política del presidente Alemán. Los sindicatos proponen iniciar las movilizaciones con una manifestación de protesta, la cual  no se llevó a cabo.  Los líderes obreros, electos democráticamente, son perseguidos y encarcelados. El comité ejecutivo nacional del STFRM  es desconocido por el gobierno. Jesús Díaz de León, obrero ferrocarrilero, “El Charro”, traiciona a sus compañeros y acepta colaborar con el presidente. Respaldados por la fuerza pública, “los charros” (seguidores de “El Charro”), usurpan  la dirección del STFRM. La intención de la alianza es manifiesta: disolver al grupo ferrocarrilero de Acción Socialista Unificada, corriente político-sindical encabezada por Hernán Laborde y Valentín Campa, centro de oposición obrera a la política económica del gabinete alemanista.

Charro

Jesús Díaz de León (al centro) alias “el charro

1951. Caravana de hambre de los mineros de Nueva Rosita

No Comments »

El 20 de enero de 1951 los mineros de Nueva Rosita iniciaron una marcha denominada  la Caravana de Hambre. Sus peticiones incluían el restablecimiento de la legalidad dentro de la sección 14; respeto al contrato colectivo; reinstalación de mineros cesados; reapertura de la cooperativa de consumo y de la clínica; el levantamiento de las “disciplinas”; pago de salarios caídos y entrega del dinero retenido por las compañías.

CaravanaNuevaRositaEnIndiosVerdes

Al llegar a la Ciudad de México, los caravaneros encontraron las mismas injusticias. Después de permanecer en un parque deportivo acondicionado como campo de concentración, después de haber celebrado mítines en la ciudad, de ser golpeados por la policía y pasar  horas en la cárcel, después de serles negada la entrevista con el presidente, el juez primero de distrito contestó negativamente el amparo  y los caravaneros fueron obligados a regresar a su lugar de origen.

CaravanaHambre

1956-1958. Movimiento Magisterial Revolucionario

No Comments »

MovMagisterialII

En el mes de abril de 1958 el Movimiento Revolucionario del Magisterio (MRM) salió de nuevo a las calles; pues ya en 1956 el Frente Sindical Magisterial encabezado por Othón Salazar había organizado la lucha de la sección novena del SNTE con el fin de pedir mejoras salariales. Contagiados por la lucha de otros sindicatos, como el de los telegrafistas, el de los ferrocarrileros y el de los médicos. Es así que en pleno periodo electoral, los maestros de primaria emplazaron a la Secretaría de Educación Pública el 14% de aumento salarial o en su defecto, irse a la huelga.

MovMagisterial

Tras una serie de manifestaciones y marchas la respuesta de las autoridades no se hizo esperar, habiendo varios muertos y decenas de heridos. Lejos de resolver el movimiento, la política de intolerancia gubernista le dio un nuevo sesgo. Sin embargo, el 7 de septiembre, cuando el MRM se proponía realizar una manifestación para exigir el reconocimiento de la nueva dirigencia sindical y apoyar las demandas de los ferrocarrileros, los maestros fueron reprimidos de forma violenta. Antes de la realización del mitin, Othón Salazar y los principales dirigentes fueron aprehendidos y torturados.

1964-1965. El movimiento médico

No Comments »

El Movimiento Médico (004)

El movimiento médico comenzó en noviembre de 1964, cuando los residentes e internos del hospital 20 de noviembre del ISSSTE reclamaron el pago de aguinaldos atrasados y 206 de ellos fueron despedidos. En respuesta a los despidos se formó la Asociación Mexicana de Médicos Residentes e Internos (AMMRI) que comenzó a organizar paros que para el día 26 de ese mes ya abarcaban a 40 hospitales del ISSSTE, Seguro Social y Ferrocarriles. El 10 de diciembre el presidente Gustavo Díaz Ordaz, recién entrado en funciones, prometió estudiar sus peticiones de aumento de sueldos y participación en la elaboración de planes de estudios, con lo que el 15 se levantó el paro.
El 20 de marzo la AMMAC llamó a separarse de los sindicatos controlados por la FSTSE y el 25 propuso la creación de un sindicato de trabajadores de la salud. El 19 de abril estalló otro paro que se mantuvo hasta el 3 de junio y se celebró otra reunión con Díaz Ordaz, que sólo resolvió un aumento mínimo de sueldos pero ninguna otra demanda. Ante ello, los médicos realizaron una manifestación el 20 de abril que fue atacada por grupos de choque de la FSTSE. El 14 de agosto se inicia un paro de residentes y el 23 uno de médicos titulados.
El 26 de agosto hay otra gran manifestación, pero esa noche la policía tomó los hospitales 20 de Noviembre, Rubén Leñero y Colonia, sustituyendo a los paristas con médicos militares. Al día siguiente las enfermeras del 20 de Noviembre fueron secuestradas por los grupos de choque de la FSTSE. Cientos de médicos, los más activos en el movimiento, fueron despedidos y sus líderes encarcelados.

***

Para saber más van otros sitios:

Reseña cronológica

1969-1973: El movimiento de los electricistas democráticos

No Comments »

TendenciaDemocrática1975Guadalajara
Raúl Trejo Delarbre (Documento completo)

El movimiento de los electricistas democráticos ha sido uno de los más destacados en la historia del sindicalismo mexicano, y sin duda el de mayores dimensiones y perspectivas en los últimos años. Las movilizaciones, las expresiones solidarias, las múltiples reacciones que desató entre las burocracias política y sindical, el papel que jugó como eje de la insurgencia obrera reciente, señalan su importancia. Por eso, resulta necesaria una revisión de su historia, de las opciones tácticas y las concepciones generales que ha tenido, así como del papel que ha desempeñado dentro del conjunto del movimiento obrero nacional. Ningún movimiento sindical reciente ha tenido características tan ricas y variadas como el de la Tendencia Democrática. Aspectos como la resistencia en las secciones de provincia, la participación de los trabajadores con sus familias, la función de las mujeres en esta lucha, las experiencias personales que tienen dimensiones colectivas, los actos heroicos y conscientes de muchos de estos mexicanos que han hipotecado su destino particular a una lucha social, forman parte de los momentos más luminosos en la historia del proletariado mexicano.

TendenciaDemocrática1975

El movimiento de los electricistas democráticos ha sido uno de los más destacados en la
historia del sindicalismo mexicano, y sin duda el de mayores dimensiones y perspectivas en los
últimos años. Las movilizaciones, las expresiones solidarias, las múltiples reacciones que desató
entre las burocracias política y sindical, el papel que jugó como eje de la insurgencia obrera
reciente, señalan su importancia.
Por eso, resulta necesaria una revisión de su historia, de las opciones tácticas y las concepciones
generales que ha tenido, así como del papel que ha desempeñado dentro del conjunto del
movimiento obrero nacional. Ningún movimiento sindical reciente ha tenido características tan
ricas y variadas como el de la Tendencia Democrática. Aspectos como la resistencia en las
secciones de provincia, la participación de los trabajadores con sus familias, la función de las
mujeres en esta lucha, las experiencias personales que tienen dimensiones colectivas, los actos
heroicos y conscientes de muchos de estos mexicanos que han hipotecado su destino particular a
una lucha social, forman parte de los momentos más luminosos en la historia del proletariado
mexicano.

1975. Movimiento en Spicer

No Comments »

Raúl Trejo (Documento completo)

Durante 120 días, entre julio y octubre de 1975, más de seiscientos trabajadores sostuvieron una huelga contra la empresa Spicer. Durante ella, pudieron apreciarse diversos elementos que caracterizan a las luchas por la insurgencia y la democracia sindicales que con cada vez mayor frecuencia se repiten en nuestro país. El espontaneísmo, la consolidación empírica de una organización, la búsqueda del sindicalismo independiente frente al sindicalismo oficial, la adquisición de una conciencia clasista en el transcurso del movimiento, fueron algunas de las actitudes que sufrieron y manifestaron los trabajadores en huelga de Spicer. El movimiento de Spicer es tan reciente y ha sido tan comentado y discutido que resulta difícil proporcionar, ya no un balance preciso de la huelga, sino por lo menos una visión imparcial de ella. Sin embargo, el relato mismo del conflicto —aprovechando el testimonio de sus protagonistas, los propios trabajadores— resulta significativo. El movimiento en Spicer, que se distinguió entre otras cosas por la atención que recibió de parte de la izquierda y por la participación de algunos sectores de la misma, confirmó que actualmente, en las luchas sindicales, la izquierda, apenas recién salida del cascarón pequeñoburgués, prefiere imponerle al proletariado desde fuera una doctrina sin preocuparse por ofrecer alternativas políticas concretas que correspondan seriamente al nivel de la lucha, al grado de organización y de conciencia, a las condiciones materiales que privan en una u otra rama industrial. El resultado que tenemos es una izquierda impaciente por conseguir que los trabajadores aprendan unas cuantas consignas pero incapaces de impulsar una lucha a partir de las situaciones concretas.

Conflictos poselectorales

No Comments »

**1952**

 El 6 de julio de 1952 contendieron Adolfo Ruiz Cortines por parte del PRI; Miguel Henríquez Guzmán, postulado por la Federación de Partidos del Pueblo Mexicano (FPPM); Vicente Lombardo Toledano, candidato del Partido Popular (PP); y un tanto a la distancia, Efraín González Luna, candidato del Partido Acción Nacional (PAN), partido que contendía, por primera ocasión desde su nacimiento en 1939, en una elección presidencial.

Como parte del proceso de modernización e industrialización del país iniciado por Ávila Camacho (1940-1946) y profundizado por Miguel Alemán (1946-1952), el régimen alemanista utilizó con bastante insistencia un nuevo discurso en el que las nociones de progreso, desarrollo y democracia jugaban un papel central. No obstante,  la mayor parte del ingreso nacional tendía a concentrarse en unas cuantas manos; en tanto que en el terreno político Alemán ejerció la censura, la represión y el autoritarismo, y no iba a garantizar tan fácilmente elecciones limpias y transparentes.

En la elección presidencial de 1952, tanto durante la campaña como después de la elección presidencial, los candidatos opositores fueron permanentemente acosados y hostigados por el gobierno. Durante la campaña electoral, el hostigamiento más violento se dio en contra de los partidarios de Henríquez Guzmán, ya que la candidatura de éste había movilizado a grandes sectores de la población a su favor dada su propuesta electoral. Los henriquistas se asumieron como los herederos legítimos de la Revolución, y a lo largo de la campaña hicieron hincapié en la necesidad de retomar el proyecto revolucionario, al que consideraban traicionado por el gobierno de Miguel Alemán; planteaban, también, la redefinición de la política agraria y las relaciones entre el gobierno y los sindicatos, así como los cuestionamientos a la corrupción gubernamental (que floreció bastante durante el alemanismo) y la creciente cerrazón de los procesos electorales. Como respuesta, el gobierno alemanista emprendió toda una campaña de mentiras y descalificaciones en contra de Henríquez Guzmán, de la que no quedaron exentos Lombardo Toledano y González Luna, acusados cotidianamente en la prensa oficialista de ser los candidatos del “comunismo” y de la “reacción”.

Finalmente, durante el transcurso de la jornada electoral del 6 de julio se presentaron múltiples irregularidades y, por tanto, las correspondientes denuncias y quejas por violaciones a la ley en todas las casillas donde hubo presencia de la FPPM, el PAN y el PP, mismas que se agudizaron al terminar el proceso. En la mayoría de los casos, los representantes de los partidos de oposición y/o de sus candidatos vieron obstaculizadas sus actividades y no pudieron impedir que los encargados de las casillas, casi siempre en asociación con los representantes del PRI, manejaran las elecciones a su antojo. Las principales irregularidades en la elección presidencial de ese año, fueron las siguientes: en el Distrito Federal la mayoría de los representantes de la oposición no fueron aceptados por los presidentes de casilla, casi siempre aduciendo que su nombramiento no estaba correctamente registrado; en muchos casos, las autoridades de las casillas realizaron el conteo de los votos sin permitir el acceso a la oposición y/o sin darle a sus representantes copia de las actas de escrutinio, especialmente cuando la votación favorecía a la oposición; se denunciaron diversas formas de coacción del voto, así como la constante presencia de brigadas ambulantes de trabajadores que votaron por el PRI en varias casillas de la ciudad de México; en las ciudades del interior y en el campo las irregularidades se repitieron, sólo que de forma más burda y cuidando menos las apariencias de una elección democrática.

Todo indicaba que Henríquez Guzmán había ganado la elección presidencial. Para esto, el lunes 7 de julio los dirigentes de la FPPM convocaron a sus partidarios a celebrar la “fiesta de la victoria” en la Alameda Central. La manifestación fue brutalmente reprimida. Tal como lo registra la historiadora Elisa Servín, súbitamente transformados por el discurso oficial de manifestantes políticos en “agitadores profesionales”, los henriquistas se encontraban solamente al principio de una feroz campaña de hostigamiento que se tornó cada vez más violenta.

Finalmente, la disolución de la Federación de Partidos del Pueblo (FPPM) ocurrió en enero de 1954, tras la sospecha gubernamental de que un grupo henriquista armado había asaltado un cuartel militar en Ciudad Delicias, Chihuahua. El movimiento henriquista declinaba definitivamente.

Para saber más:

El movimiento henriquista y la reivindicación de la Revolución Mexicana/Elisa Servín

La oposición en México: el caso del henriquismo/Olga Pellicer de Brody

**1988**

Ante el hartazgo de la mayoría de los mexicanos con los gobiernos emanados de la Revolución por la corrupción, la represión, la postración económica y el aumento del desempleo y del costo de la vida que tuvieron lugar durante la gris administración de Miguel de la Madrid, todo indicaba que, por fin, el PRI sería desplazado democráticamente por la oposición tanto de la silla presidencial como del congreso. Desafortunadamente, las cosas no ocurrirían de esa manera: el partido oficial recurriría, una vez más, al fraude electoral para seguir detentando el poder por algunos años más.

El candidato del Frente Democrático Nacional (FDN, alianza conformada por los Partidos Auténtico de la Revolución Mexicana, Popular Socialista, Frente Cardenista de Reconstrucción Nacional y por el Partido Mexicano Socialista), Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, quien eventualmente encabezaría la ruptura al interior del partido oficial ante la designación de un tecnócrata neoliberal, Carlos Salinas de Gortari, proveniente de la universidad norteamericana de Harvard, como candidato a la presidencia de la República, trataría de retomar los postulados y principios originales de la Revolución. Desde un primer momento, la campaña de Cuauhtémoc Cárdenas fue creciendo paulatina y consistentemente. El sistema político mexicano, sin embargo, no estaba dispuesto a perder: cuatro días antes de las elecciones, el 2 de julio, Xavier Ovando y Román Gil, responsables del cómputo electoral del FDN, fueron asesinados en la ciudad de México.

Durante las primeras horas del domingo 6 de julio, la información que llegaba a la Secretaría de Gobernación en Bucareli, misma que fungiría como Comisión Federal Electoral (CFE) durante la contienda, indicaba claramente que el candidato de la izquierda, Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, iba ganando en algunas entidades del país y prácticamente arrasando en el Distrito Federal. Ante esa situación, reconoce Bartlett Díaz, el presidente de la República, Miguel de la Madrid, le ordenó suspender la información a los representantes de los partidos políticos contendientes, así como a los medios de comunicación. Una vez que el sistema fue “restituido” la tendencia se revertiría a favor del candidato del Partido Revolucionario Institucional (PRI). Un fraude más se había concretizado.

Finalmente, el 10 de septiembre de 1988 la Cámara de Diputados, erigida en Colegio Electoral, calificó la elección y declaró como presidente de la República a Carlos Salinas de Gortari con los votos del PRI, la abstención del PAN y la ausencia del FDN. Acción Nacional reconocería a Salinas de Gortari como presidente de la República si éste se legitimaba en el ejercicio del poder, y la legitimación ocurriría si Salinas de Gortari se comprometía a realizar algunos cambios que Acción Nacional consideraba como indispensables para el país: la ciudadanización de los órganos electorales para garantizar la inviolabilidad de las elecciones, la apertura económica, la desaparición del ejido, la reprivatización de la banca y el restablecimiento de las relaciones del Estado con la Iglesia. Salinas cumpliría exactamente al pie de la letra: reformó el artículo 27 constitucional, firmó el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), reprivatizó la banca, reformó el artículo 130 constitucional y ciudadanizó a los órganos electorales. De ahí en adelante, el PRI y el PAN conducirían, juntos, la nave del Estado. La abstención del PAN en la calificación de la elección no significó jamás ausencia de política; más bien era una política de apoyo, reconocimiento y colaboración.